Marcelline Pauper, el dinamismo misionero

Marcelline Pauper, figura mística de finales del siglo XVII, marcó profundamente los comienzos de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Nevers. Por su intensa vida espiritual y su dinamismo misionero, participa en el desarrollo de la joven Congregación.

Nacida en 1666 en una familia de panaderos de Saint Saulge, acompañada espiritualmente por el Padre Delaveyne, Marcelline Pauper se incorpora a la comunidad de Saint-Saulge en 1688.
Espontáneamente dada al recogimiento y a la soledad para vivir en intimidad con Dios, el Padre Delaveyne le hace comprender que servir a los pobres es servir a Dios mismo: « Amor y Cruz, el uno se prueba por el otro».

En 1691, fue enviada a Decize para la primera fundación.

A partir de 1696, fue llamada para fundar otras comunidades en Auvergne, en Ardèche, en Saint Etienne.

En 1705, enviada a Tulle, instala allí una casa llamada « misericordia » para visitar a los enfermos e instruir a las niñas pobres.