Después de las apariciones, el tiempo de la elección

A Bernardita Soubirous se la acoge como interna a cambio de ayuda en el Hospicio de Lourdes dirigido por las Hermanas de la Caridad de Nevers.
Allí pasó 8 años.

Ve vivir a las hermanas en el día a día con los enfermos, los ancianos pobres y con las niñas de familias sin recursos. Ciertamente, las hermanas están cerca de los más pobres, como lo pedía el fundador de la Congregación, Juan-Bautista Delaveyne.

« Quiero a los pobres, me gusta cuidar a los enfermos, me quedaré con las Hermanas de Nevers».

La comunidad acoge a Bernardita, dejándola libre para que encuentre ella misma su camino. Coge tiempo para decidirse: « Me quedo con las hermanas porque no me han forzado», y « quiero a los pobres, me gusta cuidar a los enfermos, me quedaré con las Hermanas de Nevers ».

En 1866 se va a Nevers; en adelante su vida será con las Hermanas de la Caridad de Nevers.