Bernardita en Nevers (1866-1879)

Los primeros días

La noche del 7 de Julio de 1866, con la superiora de Lourdes y otras dos jóvenes, Bernardita Soubirous atraviesa el umbral de la Casa Madre en Nevers, llamada entonces Saint-Gildard.

Nada más entrar puede leer estas palabras « Deus Charitas est », grabadas en la piedra del frontispicio de la Casa. Estas palabras hablan del espíritu de la Congregación desde su fundación.

Al día siguiente de su llegada a Saint Gildard, con su vestimenta pirenaica, Bernardita hace por última vez el relato de las apariciones ante 300 hermanas reunidas para escucharla.
Después de esto, entra en el tiempo de la formación a la vida religiosa.

Su vida cotidiana de Hermana de la Caridad de Nevers.

El 30 de octubre de 1867, Bernardita, con otras 44 novicias, hace su primer compromiso en la vida religiosa. Le hubiese gustado ir a una comunidad para cuidar a los enfermos y a los pobres. A causa de su salud, queda en la Casa Madre con el empleo de ayudante de enfermera y el de la oración.

Durante esos 13 años en Saint Gildard, Bernardita será sucesivamente ayudante enfermera, responsable de la enfermería, sacristana y muy a menudo ella misma enferma. Su vida es sencilla, ordinaria. Bernardita tiene un carácter jovial, está disponible a lo que se le pida. « No viviré un instante de mi vida sin amar ».

Pasa largas temporadas en la enfermería. Un tumor en la rodilla y una tuberculosis pulmonar le hace sufrir mucho. Muere el 16 de Abril de 1879 a los 35 años. Fue enterrada en la Capilla Saint Joseph, situada en el jardín.
Será canonizada y declarada santa el 8 de Diciembre de 1933.