Bernardita en Lourdes (1844-1866)

Bernardita Soubirous nació en Lourdes, pequeña ciudad de los Pririneos, el 7 de Enero de 1844 en una familia de molineros que vivían con cierta holgura en los primeros años de la vida de Bernardita.

Poco a poco, los problemas de salud se acumulan en la familia. Empiezan a desaparecer los molinos de agua, es el comienzo de la industrialización. Falta el dinero en el molino. Luisa y Francisco Soubirous se endeudan como tantos otros. En pocos meses se convierten en jornaleros, no teniendo más que la fuerza de sus brazos para prestar a quien les quiera dar un trabajo.

En 1854, con sus cuatro hijos tienen que abandonar el molino de Boly. Cambian varias veces de domicilio, cada vez menos caro y más pequeño hasta ser alojados gratuitamente en un único cuarto sombrío e insalubre de la antigua cárcel de la ciudad, “el Cachot”, « un tugurio infame y sombrío donde ningún ser humano podía vivir » (Procurador imperial Dufour – hablando del Cachot).

Para los Soubirous es una sucesión de miseria: paro, expulsión, sospecha, exclusión, desprecio… Bernardita tiene una salud frágil, sufre del estómago y atacada por una epidemia de cólera le quedará un asma tenaz. Bernardita forma parte de los niños que, en esta época en Francia, no saben ni leer ni escribir porque están obligados a trabajar. Está escolarizada solo por momentos en la clase de las niñas pobres del Hospicio de Lourdes dirigido por las “Hermanas de la Caridad de Nevers”.

El año 1858 fue para ella el tiempo de las apariciones.